domingo, 28 de septiembre de 2025

El tiempo y el espacio

Hay una pregunta para el tiempo, y una indagación por el espacio, mientras el poema es tensado en el contexto de un problema. 

Los días pasan y el problema se olvida, pero aquella divagación, acaso cruzada por la belleza, ahora tiene espinas donde antes había flores, y entonces no sé bien en qué parte se perdió el sentido, si es mejor desbrozar el problema o hacer un trato con el crepúsculo, si hay o no acechanza en el horizonte, cuando las sombras parecen dibujar amenazas entre los árboles, mientras salimos como lobos bajo la luna, cubiertos de ramas, con los ojos pintados, para que el poema se parezca a una verdad.

sábado, 20 de septiembre de 2025

En la quietud del bote


Un bote que apenas se mueve
hasta quedarse quieto, en un silencio de lirios reunidos
junto a los pájaros del amanecer

¿Cuánto pesará ese silencio que detiene el bote?

Esa es la única pregunta, en la quietud de la mañana, mientras todo lo nuevo empieza otra vez.

sábado, 6 de septiembre de 2025

El marco del poema


Corro junto al mar

y las gaviotas, petreles,

albatros o como se llamen

levantan vuelo y caen

un poco más allá.

Vuelvo a correr, vuelven a volar

y a bajar

y cada vez son más.

 

Corriendo junto al mar

al amanecer

invento las aves del mar.

                    Corro junto al mar, de Héctor Viel Temperley

Pocas veces me ha pasado de que aparecen las imágenes a medida que avanza la lectura, es como si se abriese un marco en donde las palabras prefiguran el contexto de algo que se va pintando, en ese amanecer en que las aves eran inventadas mientras se alejaban, así sean gaviotas, petreles, albatros, o como sea que se llamen. 

Y es que el día en que la poesía no importe en este mundo, no habrá nadie que pueda entender la visible permanencia de unas gotas de lluvia marcadas en la arena, y diferenciarlas de las huellas de los escarabajos negros entre los médanos de un día soleado, porque como supo darse cuenta Viel Temperley, se pueden contar por la arena todas las gotas que llovieron.

sábado, 30 de agosto de 2025

La conciencia de una estructura en el poema


Los caballos soportaron

el peso de la historia

hasta que fue creado

el motor de combustión interna.

Ahora, cada vez que nacen

titubean y se demoran ante la luz

creyendo haber irrumpido

en un mundo equivocado.

                                          de Joaquín Gianuzzi, “Los caballos”

 

Lo que encuentro en este poema es una observación a la que le sigue una conclusión reflexiva -sustentada en los pliegos de la historia- que no pretende cerrar el poema, que incluso habilita la pregunta no formulada en esos 8 versos. 

Como tantos poetas, Gianuzzi vivió del periodismo, y lo que a veces se advierte, en varios de sus poemas, es esa variable ejercida desde los periódicos que busca instalar el contrapunto a partir de ideas enfrentadas, para que sea el lector el que pueda tener elementos que le permitan discernir sobre lo leído. 

Ya pasaron más de 30 años desde que el Diario de Poesía ubicó en el centro de una discusión parte de la obra reunida de este gran poeta, en donde los objetos del poema son apresados por un yo, cuya conciencia los estructura, algo así expresó Fabián Casas cuando prologó una antología en el centenario del nacimiento de Joaquín O. Gianuzzi, el poeta que pidió que no lo dejen a solas con su balbuceo terrestre, el que escribió que la poesía es un extraño asunto personal.

Texto consultado: 

El regreso a Giannuzzi: un perfil de Fabián Casas, disponible en Eterna Cadencia  https://eternacadencia.com.ar/blog/prologos 

domingo, 24 de agosto de 2025

El ejercicio de no corregir

Estoy un poco preocupado por el peso de una línea celeste que agobia mi escaso entendimiento de la literatura, la pude haber pintado para discernir sobre los límites entre lo que se crea y lo que se construye, la pude haber trazado como una periferia que divide el conocimiento de la presunción -siempre barroca, siempre arborescente- y no alcanzo a dilucidar si esa línea está allí como una mera entelequia o como pueril argumento para llenar de colgajos literarios los márgenes de una sentencia. 

El ejercicio siempre es el mismo, ocurre algo y no lo corrijo, el tiempo después lo ubica en algún lugar, lejos del poema del que alguna vez formará parte, porque me sigo recordando que esto aún es un blog, porque me tengo que dormir mientras creo que todo va a estar bien.

sábado, 16 de agosto de 2025

La inminencia del plano creativo


Una vasija que se rompe, en el tiempo que no, con su eco y su distancia, rodeado de helechos bajo la luna. Una pregunta que nunca estuvo en el poema, los páramos sin frecuentar en esa concepción del horizonte poblado de pájaros, donde cruzan las ideas esperando dejarlas en alguna orilla, acaso una periferia, o el contorno que supone la interrelación y el fondo. 

Ahora pienso en algo que dijo Borges: “el hecho estético es la inminencia de una revelación que no se produce”, de alguna manera prefigura el entendimiento de que la poesía puede nacer de algo ya concebido poéticamente, pero que se disipa cuando pretendemos apresar eso que ocurre, como el pavo real segundos después de perderse en la espesura. 

En este momento creo que acaso la mejor posibilidad de escritura que puedo anhelar sea restar y no sumar, porque al fin de cuentas, la inminencia de ese plano creativo, sucede en un espacio y un tiempo en donde las palabras solo alcanzan para darnos cuenta que estamos perdidos.  

Para leer en algún momento: Jorge Luis Borges-Roberto Alifano: La Poesía https://borgestodoelanio.blogspot.com/2019/02/jorge-luis-borges-roberto-alifano-la.html

sábado, 9 de agosto de 2025

La Feria de Editores Independientes

Hoy pasé con mi familia por la Feria de Editores Independientes, a eso de las 5 de la tarde había una fila que se extendió a unos 250 metros de gente esperando entrar, y al final no pudimos. Me alegró saber que los poetas, editores, músicos e ilustradores tuvieran la posibilidad de contar con un espacio de tanta repercusión, es sano a nivel sociedad, que ese tipo de alternativas culturales genere tanto impacto, ojalá la próxima lo pueda ver por dentro, y me pierda en esos pasillos, mirando libros por más que no pueda comprarlos. 

Sitio Web del FED: https://feriadeeditores.com.ar/


sábado, 2 de agosto de 2025

El poema que nace de otro plano

¿Es posible reducir un plano entre corchetes? 

Sobre todo, si en ese plano está condensado un fulgor del cual se desconoce el origen –propio de una escritura automática– mientras me preocupa como pintar el silencio de unos damascos en medio de un predicado. 

Ahora mismo, una vasija se rompe en el poema, pero falta que las palabras retumben en el suelo, que se pueda ver, al fondo de un párrafo, los pedazos de barro pintado en el declive del atardecer. 

Queda luego acaso la más terrible de las tareas, arrancar de ese artefacto la corteza suficiente para desechar todo lo realizado en el otro plano, que nada de eso se publique, que las ideas nos sirvan, en el tiempo del poema, para hacer canastos donde poder guardar las frutas, como palabras recogidas al final del día.


domingo, 27 de julio de 2025

El pequeño recorrido del poema que no

Como poeta, alguna vez me consideré un hijo ausente de los 90, lo podría resumir de la siguiente manera: 

siendo adolescente arrojé una piedra al medio de un arroyo, al poco tiempo decidí olvidar el gesto mientras encendí un fuego en medio de un bosque oscuro, luego de algunos años, cuidé un jardín donde aprendí a cultivar algunas plantas. 

Ahora creo que encontré el modo de transformar una brisa en un artefacto, pero no logro entender el problema ético de la puntuación. 

Mientras tanto, todos los poetas de mi generación publicaron algo.

domingo, 20 de julio de 2025

Aquellas canciones de cuna


Alguna vez supe -una tarde de verano a la hora de la siesta- de que las canciones de cuna eran verdaderos romanceros populares que se transmitían de voz en voz, esas rondas infantiles eran recitadas por los chicos en las plazas de barrio, sin advertir que lo que estaban cantando eran romances con más de 300 años de antigüedad: “estaba la paloma blanca sentada en un verde limón, con el pico cortaba la rama con la rama cortaba la flor”…

Hoy se tararean sonidos, no canciones.

Así como ya no se escuchan chicharras en las tardes de verano, así también algunas canciones de cuna se dejaron de murmurar. Me pregunto qué pasaría, si algo de todo eso fuera hoy silbado por alguien mientras esperamos en la vereda de la verdulería, probablemente se activaría algo en nuestra memoria que nos haría recordar la canción entera.

Vaya a saberse entonces por qué perdura algo que muchas veces no tiene origen, ni nombre, ni autoría, por qué algo así atraviesa el tiempo y el espacio.

domingo, 13 de julio de 2025

Mientras miro el río

Si el poema que no, nombra lo callado en el verso que tampoco, el olvido entonces es orilla del silencio, rodeado de juncos que se inclinan al paso lento de los barcos.

sábado, 5 de julio de 2025

La preexistencia del hecho poético en la crítica literaria

En el verso algo le ha sucedido a la inteligencia. En la prosa la inteligencia ha encontrado un objeto para sus observaciones. El hecho poético preexiste. De “El arte de la poesía”, Ezra Pound 

Decía Pound que toda crítica debería ser “admitidamente personal”, no se percibe como una contribución reducir la lectura de poemas a un conjunto de adjetivos, o en todo caso, puede significar una contribución en sí misma que todo crítico deba dar información acerca de las fuentes y límites de su conocimiento. 

“la literatura sobre literatura es literatura” escribió alguna vez Martín Gambarotta, esos artefactos reflexivos son los que justifican el ejercicio de la crítica literaria, y por otra parte, tal como lo expresó Rodolfo Alonso, citando a Baudelaire, vale recordarnos que “todo poeta esconde a un crítico”, y es un tanto más difícil que ocurra lo contrario. 

Lo penoso que resulta iniciar una construcción, tal como lo sentenció Gilles Deleuze, habilitando de algún modo el entendimiento por la experimentación y transformación, sin estructuras fijas, sin preceptos que dejen en alguna periferia las disrupciones y asimetrías, sin prólogos que tengan por única tarea correr el telón para que se inicie la lectura.

domingo, 29 de junio de 2025

Esperanza

Estoy tratando de cruzar el páramo donde el poema se arremolina en una curva sin edad, preguntándome si el viento del poema hará girar las bolsas de este lado de la realidad, si las playas blancas del día después no terminarán en otro sueño, sin muertos ausentes ni despertares con gaviotas clausurando el horizonte. 

Entonces pienso en qué lugar el poema termina abandonado, como si pudiera tener un control de cada pliego conjeturado desde la arborescencia, o si acaso los preceptos literarios se reducen a una explanada de cemento y musgo donde pacen los cuervos que nunca tuvieron un pasado. 

Construir ese dique, en este momento de mi vida, se tornó un improperio del cual no tengo la más mínima certeza, solo ir hacia el promontorio esperando que algo ocurra.

domingo, 22 de junio de 2025

Sobre la idea de la deformidad en la poesía

Alguna vez, Alejandro Rubio consideró a Leónidas Lamborghini como el mejor poeta argentino, y lo había expresado por dos razones, me importa una de ellas, la de haber encontrado una figura que condensa la literatura de un país periférico como el nuestro: la deformidad. 

Rubio decía que la deformidad es el recuerdo de la forma en medio de la contingencia, y esa idea supone que todos los destellos que puedan surgir con las eventuales intervenciones en los sucesivos artefactos de palabras, llevan inevitablemente a la multiplicidad de variables que anulan, desintegran o disuelven los efectos de la forma, llegando hasta la máscara de lo que se entiende como una evidencia de lo verídico, la deformidad como arborescencia de todos los cristales que formaban parte de un espejo segundos después del estallido. 

El criterio supone consecuencias, una se eleva por sobre todas las posibles elucubraciones: se debe refundar el concepto de belleza: "apartar a la belleza de la medida, la regularidad, la simetría, la verdad y el bien", es eso lo que para Rubio hizo como algo nuevo Lamborghini.

 La lectura que se puede desprender, seguramente mal entendida, es que la deformidad requiere apartar a la belleza de toda estructura que la regule, y hacer de las malezas nuevos jardines que habiliten la conjetura, o como lo dice Rubio "todo ya fue hecho y hay que hacerlo otra vez". 

Del libro "la Garchofa Esmeralda", editorial Mansalva, 2010.


domingo, 15 de junio de 2025

Cuando el personaje interpela al creador

Hace poco supe de un nuevo libro de Martín Caparrós, con dibujos de Miguel Rep, sobre la recreación de la vida de José Hernández contada a través de su personaje más emblemático, el gaucho Martín Fierro, me pareció válido el recurso, y por lo que escuché, el resultado de dicha operación deja en evidencia las contradicciones del escritor, por haber utilizado un personaje que nada tenía que ver con su propia idiosincrasia. Pienso que en algún momento leeré ese libro, pero la idea me dejó evaluando la posibilidad de un dilema, si en ocasiones, cuando recorremos ciertas distancias a través de un personaje conceptual, no llegamos a cuestionar lo suficiente el hecho de que el “recurso” no represente realmente lo desasnado, o si en todo caso, es el personaje conceptual quien plasma una lenta sentencia que el autor no puede dirimir, acaso una cuerda que se anuda a sí misma.

En el libro de Caparrós, es el personaje el que regresa del pasado para interpelar a su creador, y poder recuperar una voz que fue falsificada, ya no se puede decir que el autor crea al personaje, ese gaucho que se abrió camino al paso del tiempo, ahora puede mostrar las contradicciones del autor, al punto de saberse traicionado “Me hizo decir lo que él quiso / no lo que yo había vivido”, dice este nuevo Fierro, y tal como se expresa en esta nota periodística que cito al final del texto, “el libro entero se convierte en un gesto de reparación y un acto de restitución: una voz usurpada que regresa para decir su verdad y saldar deudas”.

Alguna vez, pero consciente de la derivación de lo creado, el poeta y titiritero Javier Villafañe indagó sobre el asunto, cuando afirmó lo siguiente: "Yo les he hecho muchos reportajes a los títeres. Me han hablado, o al menos yo les hago preguntas y si uno pregunta es porque tiene la certeza absoluta de que hay eco”.

Y vaya si Villafañe era consecuente con esta afirmación, como cuando uno de sus títeres lo interpeló a través de sus palabras escritas, al decirle que era mentira que a su creador le gustaban las lluvias, que eso era trampa, o sea literatura, porque cuando llovía salía “con un impermeable, un sombrero, botas de goma y un paraguas”. 

A la luz de las circunstancias, se infiere que lo profesado por Hernández careció de un carácter interrogativo. Proyectó una sombra que lo terminó cubriendo.

Acaso unas cuantas crónicas falsas, y un puñado de verdades que se perdieron en el tiempo. 

Textos consultados:   

Martín Caparrós y Miguel Rep recrean la vida de José Hérnández contada por Fierro. Disponible en: https://www.pagina12.com.ar/828981-martin-caparros-y-miguel-rep-recrean-la-vida-de-jose-hernand 

Javier Villafañe, el titiritero trotamundos. Disponible en: https://www.cultura.gob.ar/javier-villafane-el-titiritero-trotamundos-10677/


domingo, 8 de junio de 2025

La pequeña bruma del poema mutilado

A veces lo que veo en este pasillo del atardecer es un recoveco de pinturas desgastadas, en donde algunos versos van mutando hacia una fuga del cual conservan una pequeña bruma, 

lo que queda de esa intervención, es un despojo imbricado con palabras probablemente huérfanas de su contexto, lo que inquieta es el mañana de esa ausencia, 

acaso la nada o una nueva construcción.

domingo, 1 de junio de 2025

El infrecuente ejercicio

Lo que produce el territorio previo a la consecuencia de la escritura, es el efecto terrible de una verdad en la vida de alguien que está fuera de las coordenadas de la época, fuera de los márgenes del tiempo del poema. 

Construir un lector imaginario para producir un efecto que tenga por premisa habitar los pliegos de una conjetura, sea acaso el mayor de los ejercicios, el lector como hipótesis del autor, para desandar los anacronismos y las consecuencias, para responder a preguntas que solo se desarman mientras hablamos consigo mismos.

domingo, 25 de mayo de 2025

El arenero donde discurre lo irresuelto del poema

Acaso dispersión, un arenero donde se mezclan las paradojas irresueltas con anclajes apenas habitados por los preceptos literarios. 

Una línea correcta, con sujeto y predicado, un verbo que arrastra nubes, algunos adjetivos innecesarios, un melancólico atardecer. 

Y es que a veces todo se reduce a ese único ejercicio.

domingo, 18 de mayo de 2025

El tiempo de las hojas ausentes

¿Cuándo ocurrió? 

el fresno de la cuadra ya no es amarillo 

apenas una brisa en el murmuro débil de una corteza 

los años que se pierden en un conjuro.


sábado, 10 de mayo de 2025

El jardín del jardín

Desde aquí se puede ver el jardín (jardín del jardín), al jardín y al hombre que se escribe con los años, años del hombre dedicados a escribirle a un jardín, ocupados en parecérsele, terminan por ser años, por ser pausas de jardín. A estas horas de la mañana en que hombre y jardín lentamente se reciben de intemperie, las noticias se espacían, entre los canteros se lee una ausencia, la huella de cartas que no llegan, de cartas que nadie manda.

De “Diario de Eleusis”, Arnaldo Calveyra

 

En este último tiempo, en donde no encuentro espacios para las ideas, leer esto me parece algo nuevo, como si el poeta dialogara con lo que va siendo creado, y a su vez, lo creado cobra otra entidad, se aleja lo suficiente para formar parte del poema. Es como si todo ese ejercicio fuera concebido para saber por qué (y en qué momento) nace el poema. El modo en cómo el autor lo resuelve es alentador, despoja la paradoja, segundos antes de la pregunta que probablemente hagamos cuando el jardín se ponga en movimiento.