sábado, 30 de septiembre de 2023

Un día como hoy

 


Un día como hoy, en otra parte de la vida
Encontrándonos en un beso, la tarde anocheciendo.

ven a mi 
oh bella
de todas esas cosas que amamos.

ayer, ayer fue el día que crucé en silencio aquel prado
rodeado de margaritas, algo tan simple como eso.

una hoja que cae en la ranura del piso de madera
un secreto menos que contar.

y puedo decir entonces, que todo lo guardé mientras te amaba
cada trébol, cada dibujo, cada cajita dorada.

ven a mi 
oh bella
que todo lo que brilla parece alcanzarnos.


sábado, 23 de septiembre de 2023

Un día en Harar


La imagen supuestamente le pertenece al vidente Arthur Rimbaud, mientras deambulaba en las estrechas calles de Harar, al este de Abisinia, actualmente conocida como Etiopía. Inquieta preguntarse cómo habrá sido ese día, en aquella ciudad amurallada, en que el poeta de las iluminaciones se detuvo para fotografiar a los lugareños, de túnicas blancas y pies descalzos. Si acaso después de capturar aquel instante, se haya perdido entre el gentío, dejando que el destino lo marque, entre pasillos sin flores y paredes de barro.

La palabra experiencia cobra con Rimbaud ribetes abrumadores.

sábado, 16 de septiembre de 2023

El cuadro que no, el poema que tampoco

Debería juntar cañas con punta afilada, para verter pintura negra en los bordes, y arrojarla a un fondo blanco de tela tensada, como quien cura sus heridas, sabiendo que no existen, que todo es un marco sin puerta donde cruzan los fantasmas.

Entendería -si es que no me engaño- las posibles conexiones entre las junturas semánticas, donde mi cerebro supone un esquema, porque estoy algo confuso entre el hacer y el preámbulo del plano donde hundir mis devaneos.

El cuadro está en otro lado, por más que haya un pasillo amarillo y una cortina rosada ataviada con una hebilla de plástico, el tiempo es del cuarto donde imagino el bosque en el que encontraré las cañas, acaso inclinadas, amparando el bosquejo de una sombra.

Lo único real es el camión de cervezas que ahora se estaciona enfrente de mi casa, donde se llevan botellas marrones en cajas azules.

 

domingo, 10 de septiembre de 2023

Mientras tanto el olvido

 

Dormir hacia la infancia, inclinado e inmóvil

una cama de hospital concurrida, alejada de los estruendos, la taza de leche sin terminar

gota a gota, el dulce sueño perdido, los muertos que salen a pasear.

sábado, 2 de septiembre de 2023

Cuándo arderán los vientos

 

Creo que estos versos de Susana Thénon añoran algo semejante al preámbulo de Thomas Wolfe en la mirada del ángel “¡Oh fantasma perdido, batido por el viento, vuelve a nosotros!”, acaso un anhelo hacia el verdadero sentido de la literatura, de algún modo ambos dijeron lo mismo con distintas palabras, por más que los poemas hayan avanzado hacia otro contexto:

Cuándo arderán los vientos
sepultados.

Por un momento intuyo que la poetisa pensó en la literatura, no solo la que ha creado, sino la que fue creada a través de la historia por quienes la precedieron, como Tomas Trastromer cuando habló de los vivos y los muertos, haciendo alusión a la historia de la literatura sueca, anunciando el bosque en movimiento.

De alguna manera, considero que estas líneas dejan al descubierto todo aquello que como poetas nos resignamos a callar, cada vez que pretendemos ubicar un problema de la literatura, la periferia que se hace visible, nos dice cuánto nos queda por recorrer.

El poema completo es este:

Cuándo dejará la luna

de preferir a esos pocos
que tanto a medianoche
como al alba
gritan su ardor sin freno.
Cuándo será definitivo
el derecho a soñarse
sin verificar números,
papeles rotos, sexos,
velocidad sin prisa de la sangre.
Cuándo morirá el cielo
-sus castigos-
y el rayo será un niño
entre las hojas.
Cuándo arderán los vientos
sepultados.

Susana Thénon
Habitante de la nada, 1959.