viernes, 28 de julio de 2023

Mientras tenso un poema por dentro

 

Tomar una piedra en la orilla, en el exacto momento que un conjunto de nubes amontona un cielo de honduras violetas, de esas que arrastran las dudas cuando la tarde se parece a una sentencia.

Estoy hundido en el lodo mientras tenso un poema por dentro, tengo un poco de barro en la cabeza, creo entender la vertebración de un artefacto atravesado de palabras.

Una puerta sin bosque, un bosque sin puerta.

Porque todo es materia ígnea sin una infancia que cuestione el entramado, sin ese verso marmóreo que deja lo imbricado en evidencia, sin darme cuenta del error.

sábado, 22 de julio de 2023

El sonido de algo como si fuera una niebla

Intento una apropiación fragmentaria de un enunciado incompleto, el interés por la deformidad del yo, tomar en un plano esas dos palabras, para experimentar en la primera persona del singular, un modo de subrayar lo incompleto del devenir, en esa sombra que se desarticula en el mismo momento que se pronuncia, y se extiende, hasta límites acaso inaprensibles.

En el medio de esa alegoría, incluí la palabra jacinto pero sin que sea una flor en el poema, sin ningún tipo de color ni textura, solo el sonido de algo que cubre el texto como si fuera una niebla suspendida en el agua, y luego enumeré un conjunto de frases en donde el objeto a pulir solo aparezca en el título, porque la obra impar, cuando se desguaza por dentro, se puebla de razones que no merecen ser aplicadas en el texto bajo un concepto enciclopédico. 

Estas iridiscencias, desconectadas de su centro, surgieron de una lectura de poesía en un colectivo, a cierta hora de un oscuro atardecer, sobre un tal Frank O' Hara, poeta contemporáneo de los beatniks que ocupó un lugar en la bohemia neoyorquina, aquí el poema: 

Por qué no soy pintor

No soy pintor, soy un poeta.

¿Por qué? Creo que preferiría

ser pintor, pero no lo soy. Pues bien,

por ejemplo, Mike Goldberg

está empezando una pintura. Y cuando llego

me dice: "Toma asiento y bebe un trago".

lo bebo; bebemos. Levanto la mirada.

"Le has puesto SARDINAS".

"Sí, necesitaba algo ahí".

"Oh". Me voy y los días se van

y yo regreso otra vez. La pintura

avanza, y yo avanzo y los días

avanzan. Y yo vuelvo. La pintura

está terminada. "¿Dónde están las SARDINAS?"

Lo único que queda

son letras. "Era demasiado" dice Mike.

 

¿Pero yo? Un día estoy pensando

en un color: naranja. Escribo una línea

acerca del naranja. Muy pronto se convierte

en un montón de páginas, no líneas.

Luego otra página. Debería haber

mucho más, no sobre el naranja, de

palabras, de cuán terrible es el naranja

y la vida. Los días pasan. Está

en prosa inclusive, soy un verdadero poeta. Mi poema

está concluido y no he mencionado

al naranja todavía. Son doce poemas, lo

llamo "NARANJAS". Y una mañana en una galería

veo la pintura de Mike llamada "SARDINAS".

 

Fuente: Revista "Las ranas. Arte, Ensayo y Traducción". Año II, Nº 2, abril de 2006.

sábado, 15 de julio de 2023

Mientras las estrellas caen

Suelo preguntarme algo cuando el patio de casa se llena de estrellas, es frecuente, pero no es una pregunta ese interrogante, es algo que tiene un detrás y un debajo, donde la perplejidad se oblitera en un arroyo cubierto de ramas negras, en el cual las cosas simplemente cumplen un rol, “un ecosistema” dirían ahora.

La luna parece una hoz pálida apenas inclinada hacia el oeste, tiene un lucero debajo, justo arriba de un tanque de agua rodeado de glicinas, es una imagen bucólica, las estrellas se van apagando, una a una, mientras caen sin peso en el patio de mi casa, las recojo de la manera más simple: una palita de color verde y una escoba de paja.


viernes, 7 de julio de 2023

El problema del barroquismo en el poema

Como decía Borges, el barroco es el estilo que exhibe y dilapida sus medios, todo era barroquismo en la adolescencia, el problema es cuando el pretexto perdura, y lo convertimos en un anagrama o en un preámbulo. Hay en esto como una melancólica exuberancia que vuelca numerosas inconexiones previamente concebidas como junturas, que moldean el contexto, para desde allí transitar renovadas trivialidades.

Prefiero el cantero gris a mitad de un pasillo, a ese jardín conceptual del cual huyen las alegorías en el estricto sentido de la sintaxis, haciendo de la fuga en verso libre un derrotero marcado por la autocompasión y la nostalgia, ese velo horizontal pintado de colores suaves, con algunos nubarrones negros, acaso un ejercicio lírico, conceptualmente minimalista, el bosquejo de los pasos reiterados que las palomas trazan en el patio del atardecer. 


sábado, 1 de julio de 2023

Las aves negras

 

Esa perpetuidad de atar los nudos donde toda discordia pierde su sentido, la vera del río en el que vi morir el silencio de mi pasado, los planos conectados, sabiendo que hay una periferia, un bálsamo de aire quieto parecido a una simiente, una cosa sin nombre.

Dar un significado a lo aparente, correr sin rumbo hacia estallidos blancos como serpientes nacaradas, buscar algo, abrir una puerta, cerrar un candado, el edificio de la ventana sin limpiar, la borrosa opacidad de los destellos.

Un horizonte colmado de aves negras, clausuran el crepúsculo sin tiempo, y sin embargo no hay aves, nunca las hubo en esa pintura, todo lo que vi fueron manchas que parecían volar.