domingo, 19 de julio de 2009

Gelman

La poesía, y el arte en general es un acto de resistencia contra el envilecimiento de los tiempos. Cuando hablo de acto de resistencia no me refiero a acto voluntario. El solo hecho de que el arte exista es un hecho favorable en la historia. La creación de zonas de belleza y de cierta verdad, cuando uno lee poesía, ve un actor que le gusta, provoca una especie de encuentro, y también una especie de consuelo, porque uno piensa que a pesar de todas las catástrofes habidas y por haber nada ha interrumpido a la creación. Esto, con momentos más brillantes o menos, más o menos oscuros, continúa desde el fondo de los tiempos”.

Dejo al pasar uno de sus versos, de un libro que es algo así como un consuelo para la propia poesía: dibaxu (en sefardí “debajo”)

No sé tu nombre

Eres mi única palabra.


No hay comentarios:

Publicar un comentario